La aerotermia se ha convertido en una de las alternativas más mencionadas cuando se habla de ahorro energético en casa. Sin embargo, muchas personas todavía dudan si realmente compensa la inversión o si es solo una tendencia más.
El aumento constante del coste del gas y la electricidad ha hecho que cada vez más hogares busquen soluciones estables y eficientes. En este contexto, la aerotermia aparece como una opción atractiva. Pero la pregunta clave sigue siendo la misma: ¿cuánto se ahorra realmente y cuándo se amortiza?
En este artículo analizamos cómo funciona, qué impacto tiene en la factura eléctrica y en qué casos merece la pena en pisos y casas reales en España.
¿Qué es la aerotermia y cómo funciona en un piso?
La aerotermia es un sistema basado en una bomba de calor aerotérmica que extrae energía del aire exterior para generar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.
Funciona con electricidad, pero no produce calor de forma directa como un radiador tradicional. En lugar de eso, transfiere energía, lo que permite obtener un rendimiento mucho mayor con menos consumo.
En una vivienda española habitual, el sistema incluye una unidad exterior y un módulo interior compacto que se conecta a radiadores de baja temperatura, suelo radiante o fancoils. Además, permite sustituir la caldera de gas y unificar todo el sistema en uno solo.
Esta capacidad de aprovechar la energía ambiental es lo que la convierte en una forma de energía renovable doméstica cada vez más utilizada.
¿La aerotermia realmente ahorra?
La respuesta corta es sí, pero depende del punto de partida.
La aerotermia es considerada una calefacción eficiente porque puede generar varios kilovatios térmicos por cada kilovatio eléctrico consumido. Eso significa que para producir el mismo nivel de confort necesita menos energía que muchos sistemas tradicionales.
En viviendas con radiadores eléctricos antiguos o gasóleo, el ahorro suele ser considerable. En cambio, en pisos con gas natural y buen aislamiento, la diferencia existe, pero puede ser más moderada.
Además, el clima influye. En zonas frías, donde el uso de calefacción es intenso, el impacto en la factura energética suele ser mayor.

Cuánto puedes ahorrar al año con este cambio
En una vivienda media de entre 80 y 100 metros cuadrados en España, el gasto anual en calefacción y agua caliente puede situarse entre 1.500 y 2.000 euros.
Con aerotermia, ese gasto puede reducirse entre un 30% y un 50% en muchos casos. Traducido a cifras reales, hablamos de un ahorro que puede situarse entre 400 y 900 euros al año.
Si el sistema anterior era totalmente eléctrico, el ahorro puede acercarse a la parte alta de ese rango. En cambio, si se sustituye una caldera de gas relativamente eficiente, el porcentaje puede ser menor.
Cuando se combina con placas solares, el ahorro energético en casa puede aumentar todavía más, ya que parte del consumo eléctrico de la vivienda se cubre con producción propia.
¿Cuándo se amortiza la aerotermia?
La inversión inicial es uno de los aspectos que más dudas genera. La instalación requiere un desembolso mayor que el cambio de una caldera convencional, por eso es fundamental calcular la amortización.
En muchas viviendas españolas, el plazo de recuperación de la inversión se sitúa entre 5 y 8 años. Este periodo puede reducirse si el consumo energético actual es alto o si se accede a ayudas públicas.
En España existen programas de incentivos gestionados por el IDAE, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Informarse sobre estas subvenciones puede reducir de forma notable la inversión inicial y acelerar la rentabilidad.
Ejemplo aplicado a una vivienda real
Imaginemos un piso de 90 metros cuadrados en una ciudad como Zaragoza. Actualmente utiliza radiadores eléctricos y termo eléctrico para el agua caliente. El gasto anual energético supera los 2.000 euros.
Tras instalar aerotermia y adaptar el sistema de emisión, el gasto puede bajar a unos 1.200 euros al año. Esto supone un ahorro cercano a los 800 euros anuales.
Si la instalación ha costado alrededor de 7.000 euros tras aplicar ayudas, la amortización se alcanzaría en menos de 9 años. A partir de ese momento, el ahorro es directo.
Este tipo de cálculo refleja mejor el impacto real que las cifras genéricas.

Aerotermia en pisos: aspectos clave
En pisos, la principal condición es disponer de espacio para la unidad exterior. Normalmente se instala en balcón o terraza. En algunos casos puede requerir autorización de la comunidad.
Además, es importante respetar la normativa acústica. Los equipos actuales son cada vez más silenciosos, pero la instalación debe estar bien planificada.
Cuando estas condiciones se cumplen, la aerotermia puede adaptarse sin necesidad de grandes obras estructurales.
Más allá del ahorro anual, la aerotermia mejora la eficiencia energética global de la vivienda. Esto puede traducirse en una mejor calificación energética y, en consecuencia, en mayor valor de mercado.
También reduce la dependencia del gas y mejora la previsibilidad del gasto mensual.
No se trata solo de pagar menos cada mes, sino de tener un sistema más estable frente a futuras subidas energéticas.
Preguntas frecuentes sobre aerotermia
¿La aerotermia sustituye completamente al gas?
Sí. Puede sustituir la caldera de gas y cubrir calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria en una sola instalación.
¿Consume mucha electricidad?
Consume electricidad, pero de forma mucho más eficiente que los sistemas eléctricos tradicionales.
¿Es adecuada para pisos pequeños?
Puede serlo, aunque el ahorro será menor si el consumo actual ya es bajo.
¿Cuánto tarda en amortizarse?
En la mayoría de los casos, entre 5 y 8 años, dependiendo del consumo previo y del coste final de instalación.

